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Depresión Navideña

 

Es un estado afectivo caracterizado por una sensación de tristeza y melancolía que aparece en la época navideña. Se dice que afecta afecta aproximadamente al entre un 5 y un 10 % de la población española.

 

Básicamente se trata de  una patología que aparece de manera regular cuando los días son más cortos que la noche. Está relacionado con la incidencia de luz que recibimos pues activa una serie de circuitos  neuronales relacionados con la producción de serotonina que afectan nuestros estados emocionales. Por ejemplo, en la ausencia de luz, se segrega la melatonina que es una hormona que nos induce a la relajación y el sueño.

 


Los síntomas de la depresión navideña son similares a los de cualquier episodio depresivo:

  • Cansancio, apatía, desgana, pérdida de vitalidad.
  • Estado de ánimo o humor depresivo, como ¨de bajón¨ de manera constante durante la mayor parte del día, y mantenido durante varios días.
  • Mucha  Irritabilidad.
  • Pensamientos negativos, autoderrotistas...
  • Perdida de interés por actividades placenteras.

 

 (en este caso relacionados con las actividades y celebraciones navideñas)


Causas

 

Desde diferentes medios nos bombardean con escenas felices de las navidades, pero en la realidad no todo tiene que ser tan bonito y tan alegre. Aunque no lo parezca pueden ser fuente de estrés, frustraciones y melancolía.

 

  1. En Navidad pareciera que estamos obligados a sentirnos felices. Y quizás esta obligación actúa como una toma de conciencia de aquellas personas que no se sienten felices por alguna razón y se intensifica su malestar.
  2. En estas fechas se celebra el fin de año y la entrada en un año nuevo y se suele ser el momento de hacer balance de vida: objetivos cumplidos, de lo que nos queda por hacer, de las experiencias vividas, etc. 
  3. Cuando hay personas queridas que ya no están, aunque el duelo no sea reciente, es normal echarles especialmente de menos en estas fechas de reunión.
  4. Por otro lado, llegan las vacaciones y para los pequeños es motivo de ilusión. Pero para los adultos esto puede suponer una fuente extra de estrés: ocuparse de compras, organizar eventos y comidas, obligaciones sociales, etc.

 


A veces es difícil de evitar pero hay cosas que se pueden hacer que pueden mejorar tu estado de ánimo.

  • Siempre es importante Identificar y expresar las emociones.
  • Buscar compañía y ser activo.
  • Cambiar las expectativas creadas en torno a la Navidad. Estar feliz no puede ser una camisa de fuerza.
  • Dedícarse tiempo a sí mismo. La Navidad también puede ser buen momento para ti, para mimarte, para hacer algo que te haga ilusión.
  • Cuando un ser querido no está, es normal echarle de menos y sentirnos tristes. Deja que la tristeza fluya, pero busca nuevas tradiciones que no asocies a esa persona.
  • Debemos sentirnos libres de crear nuevas rutinas o tradiciones que conecten con tus motivaciones, no hay que seguir un modo específico de celebración.
  • Organizarse con tiempo y no dejar todos los preparativos para el final. 
  • Si el malestar persiste o es demasiado intenso, lo aconsejable es consultar con un especialista.

 

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